La Inteligencia Artificial ya está integrada en herramientas de trabajo diarias. Modelos de lenguaje (LLM) como ChatGPT o Gemini son analizados por MIT, Stanford y Singularity University como aceleradores cognitivos, no reemplazos humanos.
El desafío para profesionales +40 no es técnico, es cultural: entender cómo usar la IA para pensar, analizar y decidir mejor, sin depender ciegamente de ella.